“Vive los días de tu vida que no son más que un momento efímero, con mente inmaculada, corazón sin mancha, pensamientos puros y carácter santificado...”
— Bahá’u’lláh

21-10-2010
Naciones Unidas (18 de octubre de 2010).- El Secretario General de Naciones Unidas, Ban Ki-Moon, ha expresado una vez más su profunda preocupación por las continuas violaciones de los derechos humanos en Irán, incluida la persecución de los bahá’ís iraníes.
En un informe emitido el 14 de octubre, el Sr. Ban enfatizó su continua preocupación sobre el uso en Irán de torturas y la pena de muerte, su mal trato a las mujeres y las repetidas violaciones del derecho a un juicio justo y de la libertad de reunión, expresión y religión.
En el informe también se critica fuertemente que Irán no proteja los derechos de las minorías, incluidas las comunidades bahá’í, sufí, baluche y kurda.
A lo largo del último año, afirma el Sr. Ban, ha habido «un considerable incremento de la aplicación de la pena de muerte, incluso en varios casos de oponentes políticos y delincuentes juveniles. Ha seguido habiendo discriminación contra los grupos minoritarios y en algunos casos ha llegado a la persecución».
El Secretario General se ha sentido «profundamente preocupado» por los informes de «uso excesivo de la fuerza, arrestos y detenciones arbitrarios, juicios injustos y posibles torturas y maltrato a activistas de la oposición en relación con los disturbios post-electorales del 2009».
El informe de este año subrayó especialmente la continua «discriminación y acoso de Irán a su comunidad bahá’í».
«Los miembros de religiones no reconocidas, especialmente los bahá’ís, que constituyen la mayor minoría religiosa no musulmana, se enfrentan a múltiples formas de discriminación y acoso, incluidas la denegación del empleo, las prestaciones gubernamentales y el acceso a la educación superior», indicaba el informe.
«Algunos miembros de la comunidad bahá’í se han enfrentado a la detención arbitraria o a la confiscación y destrucción de sus propiedades».
«Se originaron incendios deliberadamente para destruir casas y vehículos parcial o totalmente, y un cementerio de Marvdasht fue vandalizado. El incidente presuntamente se informó a diversas agencias gubernamentales, pero no se llevó a cabo ninguna acción oficial», indica el informe.
El informe también toma cuenta del juicio y sentencia de 7 líderes bahá’ís y observa que el Alto Comisario de los Derechos Humanos de Naciones Unidas ha expresado su «profunda preocupación» sobre la ausencia de observadores internacionales y la falta de un proceso judicial justo en tal juicio, que concluyó en junio.
«El Alto Comisario expresó su grave preocupación por los cargos criminales presentados contra las personas mencionadas, ya que parecen constituir en sí mismos una violación de las obligaciones de la República Islámica de Irán bajo el Convenio Internacional sobre derechos políticos y civiles, especialmente aquellos sobre la libertad de religión y creencia y libertad de expresión y asociación» señala el documento.
El informe del Sr. Ban fue publicado en respuesta a la resolución de la Asamblea General sobre los derechos humanos en Irán del año pasado. Esa resolución pedía específicamente al Secretario General que informase sobre cualquier progreso de Irán relacionado con los derechos humanos durante el año. Es el tercer informe de este tipo que el Sr. Ban ha publicado sobre la violación de derechos humanos en los últimos tres años.
«Lo que es sorprendente es el grado hasta el cual el gobierno de Irán ha ignorado estos informes anuales del Secretario General de Naciones Unidas, quien ha articulado claramente en ellos la preocupación de la comunidad internacional por el hecho de que Irán no está cumpliendo con sus obligaciones de derechos humanos», dijo Baji Dugal, la representante principal de la Comunidad Internacional Bahá’í ante Naciones Unidas.
«Durante tres años, el Sr. Ban ha llamado la atención de Irán por sus trato abusivo e ilegal hacia las mujeres, los jóvenes, las minorías y los periodistas, por no mencionar los demás ciudadanos, cuyo único deseo es el de expresar sus propias preocupaciones».
«El Sr. Ban ha expresado también su preocupación por la persecución continua y sistemática de la comunidad bahá’í iraní, discriminada únicamente por su creencia religiosa».
«Creemos que ha llegado la hora de que la Asamblea General de Naciones Unidas, a la cual va dirigido este informe, nombre un enviado especial para supervisar la situación de los derechos humanos en Irán,» afirmó la Sra. Dugal.
© Página web oficial de la Comunidad Bahá'í de México | Aviso legal y privacidad